domingo, 2 de diciembre de 2012

Reencuentro de una gran amistad


Ya era miércoles, desde el domingo estábamos con mis padres en una casita hermosa en la playa, a una cuadra del mar. La abuela Cora estaba con nosotros. Ella vive en su apartamento, pero todos los eneros, de los 12 que ya tengo, se va de vacaciones con nosotros. Es lindo que la abuela nos acompañe, principalmente porque a la noche es ella la que cocina esas riquísimas pizas o tortas de fiambre, que con mi hermana Sara devoramos a justo.
Las vacaciones con JuanEstaba en la baranda poniéndome al día con mis amigos por chat, ¡Cuántas cosas pasaron desde el viernes! El olorcito de la torta en el horno me desconcentraba, cuando algo me desoriento…, mi cabeza se sacudió fuertemente y todo voló. Después entendí que el que volé fui yo, porque lo que me saco de la silla fue un tremendo pelotazo. 
Me levante enfurecido y grite:
_ ¡Saraaa! Mi madre respondió desde la hamaca:
_Está en el baño, Manuel.
Miré a todos lados, nada había allí, nadie andaba por allí. Lo llamé a Jopo, el perro, lo mire, imposible que seas vos, pensé. Regrese a mi importante tarea de ponerme al día con la barra. Dejé la pelota en la silla esperando que alguien viniera por ella. De a ratitos la miraba, como preguntándole, ¿De dónde saliste vos? No tuve que esperar mucho para descubrir el misterio. No habían pasado cinco minutos cuando escuché la vos de la abuela:
-Manuel, ¿Encontraste una pelota en el patio?
- Voy – grité, al tiempo que la tomaba y caminaba al frente arrastrando las chinelas. Ahí estaba, un señor enorme con cara muy seria me miraba fijamente, detrás de él se asomó tímida mente Juan, mi compañero de nivel 4. ¡Cuántos años que no lo veía, más de 5 años! Desde aquella fiesta de fin de cursos que bailamos disfrazados duendes.
Estaba muy gordo y casi ni me miró. La abuela hablaba sin parar, mamá acotaba alguna palabra mientras papá entablaba una conversación coherente con Joaquín, el padre de Juan. Tímidamente le alcancé la pelota y él sin mencionar palabra la tomó. Después de unos minutos la reunión se terminó, Juan y su papá se alejaron hacia el portón despidiéndose de todos. Me quede muy triste, lo miraba y no podía creer, antes éramos como hermanos.
De repente Juan se da la vuelta y me dice: Manuel
- ¿A qué hora vas a la playa mañana? ¿Vamos juntos? -Si vamos… ¿Queres quedarte a comer la torta de la abuela ahora?
Juan se quedó a comer, y ahí si, empezaron las vacaciones para mí.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Amigos en la distancia


La distancia nos separa, la distancia y un poco de dolor al pensar en los días en que estábamos juntos para compartir tristezas y alegrías, para escuchar y ser escuchado.
Hoy, esa distancia que nos separa lo d i f i c u l t a, pero una amistad comprobada y fiel no se encuentra con mucha frecuencia, y la tuya es una que ((deseo conservar de todo corazón.))
Aunque la distancia física nos separa, dentro de mí hay un sitio donde tus recuerdos se guardan vivos y seguros, y hay veces que todavía sonrío al pensar en lo que compartimos.
Recuerda, te lo ruego, si te hago falta o me necesitas, estoy a una llamada, una carta o un pensamiento de distancia. 

Si te puedo ayudar, dímelo, porque una buena amistad sigue siendo una amistad, -HOY Y SIEMPRE--Ruthann Tholen- 


Hoy recordé aquellos momentos en los que reíamos juntas, en otros en los que  llorábamos, y cada día que pasa me doy cuenta de la gran amiga que está a mi lado. Pero tengo muy presente, aquel día nen que te conocí.
Fue como ver la luz que me guiaría para salir adelante, cuando creí que nada tenía sentido, tú estabas ahí, en todos lados, en todos mis momentos, fueran alegres o tristes.
Aprendimos juntas, que la amistad no sólo significa tener compañía, tener confianza, tener a alguien en que apoyarte, sino en que este cariño es más grande pues nos
hemos llamado "hermanas".
Te agradezco confiar en mí, pero ahora la distancia nos separa. Es duro tener que perder a un amigo.
Yo sé que sigues aquí, pues puedo sentir esa alegría en mi corazón cuando hay momentos de depresión, momentos en los cuales puedo sentirte, imaginarte y olvidar mis problemas; no solamente en esos momentos difíciles te recuerdo, sino también en los felices.
En la nueva etapa de mi vida he conocido muchos amigos, pero ninguno como tú, la distancia no podrá apagar esta gran amistad, ya que a donde yo voy siempre tengo presente tu gran amistad.
La distancia nos lleva a otros rumbos, caminos distintos, y el tiempo aliado o enemigo, no son factores para que yo pueda olvidarte y sabes que cuentas conmigo en la hora, momento y lugar en que me necesites, contigo estaré.
No te digo adiós, sino hasta pronto, mi mejor amiga.

-Vianey-

domingo, 18 de noviembre de 2012

El poder de la Amistad

En mi entrada anterior destaqué mucho el poder de la amistad por eso ahora me gustaría definirla bien


“Los amigos se necesitan en la prosperidad y en el infortunio, puesto que el desgraciado necesita bienhechores, y el afortunado personas a quienes hacer bien. Es absurdo hacer al hombre dichoso solitario, porque nadie querría poseer todas las cosas a condición de estar sólo. Por tanto, el hombre feliz necesita amigos”, decía Aristóteles. En el mundo greco-romano la amistad constituía un gran valor y uno de los sentimientos más honorables y auténticos que se podían experimentar. Actualmente, en nuestro mundo acelerado y materialista, la amistad no siempre se tiene en tan alta estima. Está más de moda el “intercambio” o el quid pro quo que la generosidad que requiere la amistad. Por otra parte, hacer un amigo requiere tiempo y dedicación, la amistad se lleva mal con las prisas y crece mal en un mundo competitivo e individualista, porque el amigo de verdad desea el bien del otro con desinterés y serenidad. Es decir: la amistad es uno de los sentimientos más altruistas y sinceros que pueden existir.
Combatir la soledad inherente al ser humano y a la existencia misma -paliarla al menos-, es la necesidad que ponemos más empeño en satisfacer una vez hemos dejado de padecer hambre o sueño. El amor es otro de los grandes bálsamos que se pueden encontrar en este sentido, pero la amistad -en realidad una forma de amor- es una alternativa más fácil, gratificante y segura: puede ser tan satisfactoria como el amor y resulta mucho menos dolorosa y arriesgada. La amistad implica menos sufrimiento porque, a diferencia del amor, no entraña una dependencia. Nos separamos de nuestros amigos sin dolor. Cuando estamos con ellos no nos preocupa el futuro de nuestra amistad, algo que es motivo de angustia en una relación de pareja, sino que nos dedicamos simplemente a disfrutar del momento presente. “La amistad tiene horror del sufrimiento y cuando puede lo evita”, escribe Francesco Alberoni.
También se dice que “cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene”. “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry es una meditación sobre la soledad del hombre y en ella el autor defiende la amistad como el único elixir capaz de enriquecer la vida humana. Cuando el zorro encuentra al principito en su planeta le dice: “Domestícame”. -Ven a jugar conmigo – le pide el principito-. ¡Estoy tan triste! -No puedo jugar contigo le contesta el zorro. No estoy domesticado.
Cuando nuestro pequeño protagonista le pregunta: “¿Qué significa domesticar?” El zorro lo tiene claro: “Es algo demasiado olvidado, significa crear lazos. Para mí, tú no eres más que un niño parecido a cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. Para ti no soy más que un zorro parecido a cien mil zorros. Pero si me domesticas, nos necesitaremos el uno al otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo. Si me domesticas, mi vida se bañará de sol”.
Y es que un amigo nos libera, nos permite salir de la jaula de nuestra mente y compartir nuestro mundo con el mundo de otra persona enriqueciéndonos. Efectivamente, la experiencia del amigo nos permite descubrir cómo somos, ver qué diferencias tenemos con los demás, nos permite comprender otras formas y estilos de afrontar la vida. Tener amigos sigue siendo una buena medida de lo que somos como seres humanos.
Algunos psiquiatras afirman que muchas de las patologías que se dan en la actualidad se derivan de nuestra forma actual de vivir, que dificulta la creación de vínculos auténticos con los que nos rodean. El progreso tecnológico que facilita más que nunca la comunicación entre las personas no asegura la calidad de esta comunicación ni posibilita la intimidad que requiere una relación de amistad.
Los amigos son también un punto de referencia de un tiempo y una identidad perdidas. A través de un amigo es cuando recordamos aquel trabajo perdido, aquella niñez idílica o los momentos de cuando éramos estudiantes. En este sentido los amigos constituyen también un elemento mágico porque son capaces de retener el pasado y traerlo al presente. Son un valioso testimonio del paso del tiempo.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Una historia verdadera

A mas o menos principio de año me hice una amiga la cual con el tiempo, se convirtió en alguien muy especial. Ella justo llegó en un momento de mi vida muy difícil, en el que yo la estaba pasando muy mal debido a problemas personales. El llegar en ese momento la hizo más especial todavía, porque me ayudo mucho a salir de ese mal momento que estaba pasando. Pasamos muchísimos momentos juntas, de risas, de llantos, de hacer travesuras y estar SIEMPRE una para la otra. Yo la cubría y ella a mí. Había una confianza absoluta, nos decíamos todo, lo que nos molestaba una de la otra y muchas cosas más. Una gran amistad basada en todo los requisitos para que lo sea!

Después de 5 meses, sin razones aparentes me distancié de ella. Dejamos de hablar, no tenía ganas de verla ni de juntarme con ella. Y así esa gran amistad que generamos se perdió absolutamente toda.

En este último tiempo me puse a pensar en todo lo que pasamos juntas y en que no valía la pena estar así, pero nunca me animé en hablarle ni decirle nada. Soñé con ella, en que me reconciliaba y nos abrazamos, fe todo muy lindo. Pensaba muy seguido en ella y en que la extrañaba, pero seguíamos peleadas. 

Ahora me pongo a pensar lo fuerte que es la amistad. No sé que fue realmente si telepatía o no se. Hace unos dos días, soñé otra vez con ella, y también fue lindo. Me desperté. Lo primero que hice fue agarrar el celular y de casualidad tenía un mensaje privado de ella por una red social, diciendo que me extrañaba y que quería que volviéramos a ser las amigas que eramos antes. La verdad que me sorprendió muchísimo, dejándome sin palabras. Tardé unas horas en responder, porque no tenía respuesta alguna. Le respondí y hablamos. Me alegra muchísimo haber arreglado las cosas. Ya somos amigas nuevamente y me gustó mucho contar esta historia por acá. porque el blog se trata de eso, y esta historia realmente demuestra el poder de la amistad :)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Recordando la Amistad


Amistad...



La amistad es una cosa que hace que te levantes cada mañana y pienses: ¡que bien! ya es de día, podré ver a mis amigos.
Si buscas la definición de amistad encontraras varios significados
1.- Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
2.- 
Merced, favor.
3.- 
Afinidad, conexión entre cosas.
4.-
Pacto amistoso entre dos o más personas.

La palabra AMISTAD proviene del latín amicus, que se cree que es un derivado de amore (amor).
La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando los sujetos de la amistad se relacionan entre sí y encuentran en sus seres algo en común. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. 

Las amistades generalmente duran toda la vida. Los amigos en la mayoría de los casos se ven por muchas décadas. Hay amistades donde interviene una persona y un animal de otra especie, es el caso del perro; a éste último se le conoce como el mejor amigo del hombre. Aunque también se puede dar la amistad con otras especies animales, o incluso entre dos o más animales de especies distintas.
Componentes de la amistad:
  • Unos de los más importantes: la confianza y sinceridad
  • Dar ánimos y entender cómo te sientes en situaciones desagradables.
  • Empatía y simpatía.
  • Fidelidad.
  • Agrado por compartir una o más actividades, ideas, gustos, recuerdos o la vida misma.
  • El respeto, muy importante.
  • Y, imposible olvidarse, el amor.
Si un amigo no tiene los requisitos necesarios, no vale la pena ser su amigo. Un amigo debe entender como te sientes y como reaccionas,y, más que nada en el mundo, como eres.

Nunca debes olvidar que los amigos son lo más importante, como tu dependes de ellos, ellos dependen de ti. Nuca debes olvidar a un amigo, como te debe haber olvidado a ti. Un verdadero amigo siempre estará en tu corazón... Puede que dormido, nunca olvidado.
Cada noche, cada día, cada hora y cada minuto debes pensar que lo más bueno que te ha pasado en el mundo no es que hayas aprobado el examen, ni que la profe no haya venido o que hayas terminado de pagar lo que sea. Debes sentirte afortunado por los amigos que tienes, que te quieran y te respeten, eso es lo mejor que hay en este mundo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Amistad con Dios


Existe otra clase de amistad que es la más importante y que es totalmente asimétrica, porque los dos miembros son muy desiguales, no dejando por eso de ser una amistad más  real y efectiva que las ya citadas:  Es la amistad del hombre con Dios. Es asimétrica porque el primero es limitado y el segundo infinito, el primero un simple  mortal y el segundo dueño de la vida y la muerte, el primero sujeto a las pasiones y el segundo  meta y fuente de la libertad plena. Parece inverosímil, pero aquel que es infinito, se complace en una  amistad desprovista de novedades con quien es una  simple creación suya, un  infinitésimo, mortal y muy limitado.


En la historia del hombre hay testimonios de esta clase de amistad con Dios en Moisés, que con El habla como con un amigo, en Abraham, que igualmente oye su voz habitual e íntima, como la de alguien de quien se sabe constantemente acompañado y querido. Así ocurre en todos los seres humanos que la Iglesia denomina "Santos", que lo que son es realmente "amigos de Dios".  De seguro que Dios se hace hombre en Cristo, para ser un amigo todavía más cercano al ser humano, para triplicar su vínculo con un hijo que, aunque a su imagen y semejanza,  es una  criatura variable y torpe.

Con palabras francas nos delata Jesús su amor  de buen amigo en múltiples ocasiones: 
"Ya no os llamo siervos, sino amigos..." 
"No hay mayor amor que aquel de quien da su vida por sus amigos" 
"Padre, te pido que allí donde Tú y Yo estemos , estén también estos que Tú me has dado"..

domingo, 21 de octubre de 2012

Amistad entre Madre e Hija

Aunque existe una cercanía notoria entre madres jóvenes e hijas adolescentes, la relación nunca será paralela pues cada una tiene una posición qué jugar

Una relación entre mujeres es algo complejo, puede implicar rivalidad, solidaridad y comunicación. Si el vínculo entre esas dos mujeres es de sangre, entre una madre y su hija, se debe llevar esa amistad con cautela y dejar claro que el respeto a las normas y el amor deben estar siempre por delante.

El psicólogo César Landaeta explica que cada una tiene una posición y es necesario respetar mutuamente su lugar, pues hoy en día, con los avances en estética disponibles para las madres, la diferencia física se reduce y la madre puede llegar a representar una competencia para la hija en vez de ser su protectora y guía. Por ello es importante poner límites y que los conozcan bien ambas mujeres.

La confianza, desde luego, debería fomentarse. Pero no al punto de que se sacrifique el respeto a la autoridad paterna. Adicionalmente, en la adolescencia existe una necesidad de confidencialidad que solamente puede ser garantizada por alguien que la pueda comprender desde el mismo plano de edad y no exponerse a ser juzgada por un adulto que dice saber qué es lo que más le conviene al joven.




La madre debe entender que ella es la adulta y que la hija la necesita como modelo de identificación, no como una rival fastidiosa o como otra adolescente azotada por las corrientes emocionales.

Lo que una hija debe esperar de una madre es que tenga la suficiente madurez y la paciencia necesaria para dialogar con ella, intentando desmontar la posible imagen de amenaza que la niña pueda estar percibiendo. La capacidad para mostrarle afecto, aun en sus momentos de altibajos emocionales le ayudará a superar más rápidamente esas crisis. En cambio lo que la hija debería dar es su capacidad para entender que la madre no es una enemiga a vencer, sino una figura positiva en quien confiar para usarla como modelo. Desde luego, la madre debe esforzarse en ser un modelo positivo. Y por otra parte, dar de sí lo mejor para que su ambiente personal sea sano y bajo en riesgos para crear confianza a su alrededor.